Toni Piqué: El periodismo en papel quedará reducido a un producto de lujo

July 16th, 2010 @ SDI

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Toni Piqué: El periodismo en papel quedará reducido a un producto de lujo

Para el director ejecutivo de La Gran Evasió, empresa catalana de consultoría y contenidos, “el teatro del mundo de la información cambió”. Cree que lomás difícil no son los costes, sino “el estado mental, esa resistencia” a pensar en la decadencia del oficio y no en su renacimiento
Por Ana María Carrano

Cuando Toni Piqué se conectó al Skype para la entrevista, era casi medianoche en España. Llevaba una franela roja porque venía de ver la semifinal del Mundial, entre su país y Alemania. “Jugaron como nunca”, comentó. “Por lo menos hubo mucha presencia catalana en el equipo”. Luego, al comenzar la conversación, confesó: “Estoy un poco espeso ahora”.

Antoni María Piqué es periodista, profesor universitario y consultor de redacción es integradas. Más de cien medios de comunicación, pertenecientes a 59 empresas de 22 países europeos y latinoamericanos, han contado con su asesoría. Hoy es director ejecutivos de La Gran Evasió, empresa de consultoría y producción de contenidos, y profesor asociado en la Universidad Internacional de Catalunya.

Además, es uno de los ponentes del Seminario Diseño de la Información que se realizará en Corp Banca, entre el 27 y el 28 de este mes (organizado por la Cadena Capriles con el apoyo de la Society for News Design y la Universidad Monteávila).

De sangre y fuego

El periodismo está cambiando de piel. Por la crisis, por Internet o por las nuevas tecnologías. Un reporte publicado este mes por la WAN (World Association of Newspaper), tomado de Businessinsider.com, da cuenta del sacudón: en Estados Unidos se perdieron más de 24.500 empleos en el sector impreso entre septiembre de 2008 y septiembre de 2009; y 166 diarios cerraron o eliminaron su edición impresa desde enero de 2008.

El 13 de julio, como para afianzar la pava atribuida al martes 13, se anunció el cierre del centenario diario Jornal do Brasil. “Pueden echarle la culpa a Internet. Lo acepto”, escribió Piqué en su blog Paper Papers, “pero acepten entonces que les diga que se equivocan fiero. Jornal do Brasil cierra porque está quebrado hace años (debe $50 millones). ¿Quién le cree? Porque los números de circulación de diarios de Brasil van para arriba. Y cuando unos diarios se mueren (perdón, se pasan a Internet) otros nacen o se relanzan”.

Su punto de vista sobre las mutaciones del oficio, que da plasmado en el lema de su blog: “El periodismo no es de papel, es de sangre y fuego”.

La economía online

-¿Cuáles son los cambios más importantes del periodismo en los últimos años?

El teatro del mundo de la información cambió completamente: cambió el guión y cambiaron los protagonistas. Cuando tú hoy sabes lo que acaba de ocurrir hace una hora, uno de los principales factores de organización de las redacciones, que es la incertidumbre, no existe más. Las redacciones clásicas están organizadas para luchar contra la incertidumbre y mantener unos estándares profesionales que garanticen que aquello que hacemos es periodismo. Esto, tal y como lo conocemos hoy, sirve para poco.

Lo que me parece más interesante es que se han integrado otras disciplinas, a la tradicional disciplina de escribir textos. Han multiplicado la potencia informativa del medio impreso. Se ha desarrollado mucho la información no textual, con editores que entienden la página como una unidad y al periodismo como un puzzle que gira alrededor del texto.

-Medios como Financial Times dicen que saldrán del papel en 5 años. Pero, nadie tiene claro cómo se monetizarán los contenidos. ¿Cómo será la sobrevivencia de los medios?

Si supiera la respuesta, sería multimillonario. Alrededor del mundo online hay mucho mito y poca claridad. No creo en la economía de la abundancia, de las emociones y en todas estas economías que nacen entre gurúes, teóricos universitarios, periodistas fracasados, que quieren hacer ver que lo que venimos haciendo está mal. Creo en la economía de toda la vida: la de costes e ingresos.

La rentabilidad en Internet vendrá de donde siempre: de reducir  costes y mejorar ingresos. Ya estamos sobre los costes, cómo se hace y se maneja; pero todavía no tenemos una fórmula sobre la combinación de ingresos. Esto es una combinación de la publicidad, suscripciones y pagos por servicios como aplicaciones y contenidos premium.

-Aventurarse al cambio multimedia (que supone una inversión millonaria), ¿es una apuesta a ciegas?

En el mundo de Internet las inversiones son pocas. No es comparable lo que cuesta una rotativa con lo que cuestan unos servidores. Entre50%y80%de los costes de un diario son de impresión y distribución. El problema de Internet no es de costes sino de ingresos. Ahora, el otro detalle que se presenta son unos gerentes  acostumbrados a recortar costes. Esto es gravísimo, porque actualmente, de donde puedes recortar es de la redacción. Allí, la ecuación es sencilla: cuanto peor es la redacción (porque es más joven, más barata e inexperta, o porque no tiene la gente suficiente) “el producto” –diario, sitio, revista, radio o televisión– es peor.

-¿Morirá definitivamente el papel o tiene que repensarse y funcionar de otra manera?

Estamos hablando de las dos cosas. Podemos decir que el papel desaparecerá, pero no me refiero a que deje de existir sino que su rol será muy diferente. En la medida en que el periodismo repiense su posición descubrirá que tiene que organizarse de otro modo. Por ejemplo, tiene que incoporar la participación de la gente, algo que hoy es posible.

En estos días me preguntaban si el periodismo es un oficio envías de extinción. De ninguna manera. Al contrario: es un oficio en vías de propagación. El trabajo del periodista siempre fue parte de la ciudadanía. Sólo que hasta hoy muy pocos tenían la formación, el tiempo o los recursos para ejercerlo como parte de su condición ciudadana. Hoy pueden hacerlo gracias a Internet.

Nosotros los periodistas tenemos 150 años viviendo en una burbuja que se llama “redacción”, controlando nuestras tradiciones, vigilando que el periodismo sea periodismo, que no sea propaganda o manipulación. Pero todo esto es un trabajo vicario: lo tenemos encomendado. No es nuestro. Es lo mismo que la salud: tu salud es tuya, no es del médico.

Si el papel va a existir o no, me parece una cuestión estrictamente económica. Desde el momento en que hay un soporte más barato  para hacer periodismo, con el tiempo desaparecerá el soporte más caro o quedará reducido a un producto de lujo. Eso es economía. Nohay más misterio. Son rutinas, no periodismo

Son rutinas, no periodismo

-¿Cuáles son las grandes resistencias que ha identificado en los procesos de integración de redacciones?

Lo más difícil es el estado mental, esa actitud de resistencia a pensar que la de cadencia del papel implica la decadencia del periodismo, y que ajustar su proceso significa matar al propio periodismo.

Lo peor es ese ambiente insular que hay en muchas redacciones; y dentro de esto, lo más perjudicial es considerar despreciable al público, a los ciudadanos. Se desprecia su colaboración y se mingonea la posibilidad de que participe en el proceso informativo. Hay maneras de superar esa actitud insular. Yo no conozco ninguna redacción que no quiera hacer buen periodismo; y en cuanto comprenden el proceso, se lanzan como tigres, porque a los periodistas les gusta el periodismo.

Hay una frase de Von Clausewitz, un maestro de la estrategia militar, que dice: “En tiempo de guerra, la tradición es el peor enemigo del comandante”.Es decir, no se puede hacer esta guerra con las mismas armas con las que hicimos la anterior. No nos estamos jugando el papel o no el papel. Nos jugamos el periodismo.

En las redacciones de los diarios, en general, hay muchas rutinas establecidas que a los propios periodistas nos parece que son parte del periodismo. Pues no. Son simplemente rutinas que ahora tenemos que cambiar.

La publicación ya no es el final del proceso informativo, probablemente no es más que el principio. Uno publica, y a partir de allí se genera un debate social. Aquí lo importante es el periodismo como debía haberse definido desde siempre: la capacidad de editar y valorar lo que es relevante y darle una expresión adecuada para el público al que el medio se dirige.

-¿Puede citar alguna de las experiencias exitosas de integración que ha presenciado?

Una muy interesante fue en Estado de San Pablo, un diario serio, clásico, donde la información que pesa es la política y la de economía. Este diario es parte del Grupo Estado, que además tiene otro diario que se llama Jornal da Tarde (un diario local, para esta clase media emergente aspiracional); una radio FM y una agencia de noticias económicas, que es la líder en Brasil.

En ese entorno tan tradicional y tan conservador, se decidió en 2004 reunir las mesas de los jefes de las redacciones de los dos diarios. Lo único que se les dijo fue: “Ahora tienen que trabajar aquí, acostúmbrense y no se peleen”. No se le pidió que colaboraran o que compartieran recursos.

Como son periodistas excelentes, se empezaron a dar cuenta de que muchas de las coberturas que encargaba uno, las encargaba el otro, y que había gente en la redacción que era muy habilidosa para ciertos reportajes y otra más sesuda para análisis. Poco a poco, los jefes de los dos diarios fueron hablando y ellos solos fueron compartiendo recursos. A los dos años, la sección de local era una sola, con solo cuerpo de redactores y editores que trabajaban indistintamente para los diarios o para Internet. Ellos siguen en ese proceso natural y orgánico de integrarse sin consignas, sin órdenes sin mandatos.

-¿Conoce ejemplos de desastres o fracasos estrepitosos en integración de redacciones?

Un ejemplo interesante es el de 20minutos, un gratuito con sede en Madrid. Se integraron hace dos años y, aunque el proyecto era bueno, fue un plan muy teórico y acabaron desintegrándose. Me parece que el fallo no fue de la calidad de los periodistas sino de un Plan muy teórico.

Otro caso es un diario en Portugal que se llama i, que es como una revista ya hora han tenido que hacer un gran recorte de gastos. El diario es espectacular, pero es muy “blandito”, le faltan noticias duras. Esa fue una redacción que nació integrada; pero no les ha salido bien. Aunque contaba con asesoría, allí no se trata del gurú, sino de la empresa. El consultor (o el grupo) puede empujar las cosas en una dirección, pero quien toma las decisiones es la compañía. Nosotros, los consultores, tendemos a la fórmula; pero la fórmula tiene importancia relativa, porque el periodismo lo lleva la gente adentro.

Ver perfil de Toni Piqué.

Ver programa del Seminario Diseño de la Información 2010.

Entrevista publicada en El Mundo Economía y Negocios, el 16 de julio 2010

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